¿Qué es la Santa Misa?
La Misa es la celebración de la Eucaristía, la oración más importante de la Iglesia. En ella no recordamos solo un hecho del pasado: se hace presente el único sacrificio de Jesucristo en la cruz, y Él mismo se nos da como alimento.
Jesús la instituyó en la Última Cena, la noche antes de morir, cuando tomó el pan y el vino y dijo a sus apóstoles: “Hagan esto en memoria mía”. Desde entonces, la Iglesia no ha dejado de celebrarla.
El Concilio Vaticano II la llama “fuente y culmen de toda la vida cristiana”: de ella sale la fuerza para vivir la fe y hacia ella se orienta todo lo que hacemos.
También recibe otros nombres: Cena del Señor, Fracción del pan, Santo Sacrificio y Santa Misa, palabra que viene de la despedida final, en la que los fieles son enviados (missio) a vivir lo celebrado.
Lucas 22, 19-20: Jesús tomó pan, dio gracias, lo partió y se lo dio diciendo: “Esto es mi cuerpo, que se entrega por ustedes; hagan esto en memoria mía”. Ver también 1 Corintios 11, 23-26.
Catecismo de la Iglesia Católica: 1322-1332, 1356-1367
¿Quién instituyó la Eucaristía y cuándo?
Jesucristo, en la Última Cena, la noche antes de su pasión.
¿Por qué se dice que la Misa es un sacrificio?
Porque en ella se hace presente, sin repetirse, el único sacrificio de Cristo en la cruz.