Formación y divulgación católica en español
Encuentra respuestas a preguntas habituales sobre la Iglesia católica, sus enseñanzas, celebraciones y prácticas religiosas.
Es la comunidad de los bautizados que, unidos al Papa y a los obispos, profesan la fe en Jesucristo, celebran los sacramentos y viven según el Evangelio. La palabra “católica” significa universal (Catecismo, 751-752 y 830-831).
La Iglesia enseña que fue fundada por Jesucristo, que eligió a los doce apóstoles y puso a Pedro como cabeza (Mateo 16, 18). Nació públicamente en Pentecostés con la venida del Espíritu Santo (Catecismo, 763-768).
Es el obispo de Roma y sucesor de san Pedro. Es el pastor de toda la Iglesia y signo visible de su unidad (Catecismo, 881-882).
Haber recibido el Bautismo en la Iglesia, creer lo que ella enseña, participar de los sacramentos y procurar vivir como discípulo de Cristo en comunión con el Papa y los obispos.
Ambos han recibido el sacramento del Orden. El obispo tiene la plenitud de ese sacramento y guía una diócesis como sucesor de los apóstoles. El sacerdote (presbítero) es su colaborador y normalmente atiende una parroquia (Catecismo, 1555-1567).
Es la celebración de la Eucaristía, en la que se hace presente el sacrificio de Cristo en la cruz y Él se da como alimento en el pan y el vino consagrados. Es “fuente y culmen” de la vida cristiana (Catecismo, 1324 y 1366-1367).
Porque el domingo es el día de la Resurrección del Señor. La Iglesia pide a los fieles participar en la Misa los domingos y fiestas de precepto, salvo un motivo grave como enfermedad o el cuidado de un enfermo (Catecismo, 2177-2181).
Normalmente entre 40 minutos y una hora. Depende del día, de la parroquia y de la celebración.
Principalmente durante la consagración. Las posturas concretas las fija cada conferencia episcopal, por lo que pueden variar un poco entre países. Quien no puede arrodillarse por salud puede permanecer de pie o sentado con respeto.
Hay respuestas fijas, como “Y con tu espíritu” o “Amén”. Las explicamos una por una en el curso Aprende a participar en la Santa Misa.
Siete: Bautismo, Confirmación, Eucaristía, Penitencia, Unción de los enfermos, Orden sacerdotal y Matrimonio (Catecismo, 1113).
Es el primer sacramento. Borra el pecado original, nos hace hijos de Dios y miembros de la Iglesia (Catecismo, 1213).
Es el sacramento que perfecciona la gracia del Bautismo con el don del Espíritu Santo, para ser testigos de Cristo (Catecismo, 1285).
Es el sacramento del Cuerpo y la Sangre de Cristo, realmente presente bajo las apariencias del pan y del vino (Catecismo, 1322-1327 y 1374).
Es el sacramento de la Penitencia o Reconciliación, en el que Dios perdona los pecados cometidos después del Bautismo por medio del sacerdote (Catecismo, 1422-1424).
Con sencillez: buscar un momento y un lugar tranquilo, ponerse en presencia de Dios y hablarle con confianza. Las oraciones tradicionales ayudan mucho al comienzo.
Es una oración que medita los misterios de la vida de Jesús y de María mientras se rezan Padre Nuestros, Ave Marías y Glorias (Catecismo, 971 y 2678).
Es la oración que enseñó Jesús (Mateo 6, 9-13). Encontrarás el texto completo en nuestra sección de Recursos.
Es elevar el alma a Dios: hablar con Él, escucharle, alabarle, darle gracias y pedirle lo que necesitamos (Catecismo, 2559).
Es una persona que vivió la fe y el amor a Dios y al prójimo de modo heroico y que ya goza de Dios en el cielo (Catecismo, 828).
Mediante un proceso de la Iglesia que estudia su vida y sus virtudes y, normalmente, un milagro atribuido a su intercesión. Primero se le declara venerable, luego beato y finalmente santo.
Es la declaración solemne del Papa de que una persona está en el cielo y puede ser venerada por toda la Iglesia como modelo e intercesora.
No se les adora: la adoración es solo para Dios. Se les venera como amigos de Dios, se imita su ejemplo y se pide su intercesión (Catecismo, 956-957).
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